viernes, 31 de mayo de 2013

Komiti refugiados en Argentina 1922-1929


“Por el Derecho, el Orgullo y la Libertad de Montenegro”

Cuando se constituye el Reino de Serbios, Croatas y Eslovenos, le arrebatan la Independencia a la pequeña Monarquía de Montenegro. Hubo un grupo numeroso que a costa de sus vidas la defendieron a capa y espada. Pero, abrumados y vencidos por el numeroso ejército del nuevo reino, no pudieron impedir que destituyeran al Rey Nicolás y lo desterraran.

Le quitaron la Independencia a los montenegrinos, pero no el espíritu de Libertad.

Es así como surge un grupo armado en defensa de esos caros intereses, denominados por ellos montenegrinos rebeldes y así nace el grupo de los Komiti (guerrilleros ) .


Estando en Roma, el 8 de junio de 1920, el entonces Comandante de las fuerzas militares de Montenegro, el Sr. Krsto Zrnov Popović (1881-1947) cuenta que en 1919, el ejército expansionista serbio entra en la región de Cuca, se dirigen a la zona para tomarlo prisionero. Llegan a su casa, y al no hallarlo, castigan brutalmente a su esposa para que dijera dónde se encontraba. Al no obtener respuesta, amenazan con degollar a su pequeño hijo de cuatro años, pero afortunadamente él y sus hermanos habían huido antes de que llegaran.

La valiente mujer no se doblegó, quedando herida y maltrecha por los golpes recibidos, viendo como ardía su casa en un feroz incendio que provocaron antes de retirarse.

Esto, también fue observado por Krsto y su gente, desde uno de los barrancos lejanos.

Sin hogar, esta valiente mujer, con sus seis hijos a cuesta, escondiéndose en los montes, logra llegar a Boka Kotorska, adonde se oculta de sus enemigos.

Los patriotas montenegrinos, logran rearmarse nuevamente, y marcharon bajo el lema “Por el Derecho, el Orgullo y la Libertad de Montenegro”, lo que les costó el derramamiento de mucha sangre.

Era muy conocida la ética, humanidad y códigos de hombría de bien de Krsto Popović ; ello está presente en la memoria de la gente, en la historia escrita y contada de generación en generación.
Quedó escrito que habiendo visto arder su casa y la de su primo hermano Djuro Popović  cuando regresó a Cuca, con sus guerreros y como vencedor de la batalla , pudo haber tomado represalias, en cambio les habló a sus soldados “la sed de venganza no nos debe ganar, las vidas humanas que podemos cegar, no se recuperan, en cambio, sí, los bienes materiales.. Esta pobre gente no tiene la culpa de que se les ordene hacer lo que hacen.”

Cuando llegó a las casas de los que habían incendiado las suyas, éstos huyeron despavoridos, temiendo lo peor. Pero fueron atrapados y traídos ante su presencia, y sin agresiones les dijo: “Recuerden, que quien mal hace, mal espera, saquen esa maldad que tienen adentro de sí, así podrán aquietar el alma. Podemos ser enemigos, pero nuestra hombría y honor debemos salvaguardar. No es héroe quien mata por mandato, sino el que lo hace para defender a su patria y a sí mismo”.

Cuando Italia decide dar protección al ejército montenegrino y a su territorio, Krsto Popović formó parte de un grupo de 50 montenegrinos que emigraron a la Argentina entre los que también se hallaban Zivko Nikčević, Vasko Marojević, Marko Matanović y otros. Partieron de Nápoles el 18 de enero de 1922 y arribaron a Argentina el 14 de febrero de 1922, casi un mes después de navegar por el océano.

Marojević y Matanović mantuvieron constante comunicación con el gobierno montenegrino en Roma y París, estando al frente Milutin Vučinić.

Este grupo de ingresados a la Argentina lo hicieron con la denominación de “Rebeldes Montenegrinos”, siguieron manteniendo comunicación constante con la Reina Milena y el Rey en el exilio. Así ellos también se mantenían informados de lo que allá ocurría. Como por ejemplo que Jovan Plamenac sería llevado a juicio.

Desde Buenos Aires enviaron esta Proclama: ”Huyan pestes, de nuestro hogar querido”. "Estamos organizándonos para volver en ayuda de nuestra gente, a los nuestros les pedimos que aúnen sus fuerzas, no pierdan la fe, manténganse unidos, iremos en vuestra ayuda, y entregaremos hasta nuestro último suspiro, no descansaremos hasta que logremos nuestra Independencia."

En estos tiempos, los dirigentes croatas se reúnen y deciden, tomar distancia de Serbia, separarse de ella, y formar su gobierno propio bajo la presidencia de Stjepan Radić. Cuando esta noticia tomó estado público a través de los diarios, las manifestaciones de alegría en Buenos Aires y los festejos fueron grandiosos, parecía no tener fin. Se mezclaban las risas y llantos.

Luego de este acontecimiento, cesaron las noticias, montenegrinos y croatas las esperaban ansiosos, pero con la certeza de que Serbia, no iba a ceder así no más.

Seguían mandando proclamas como éstas: "Si tuviéramos toda la Argentina para nosotros, no la cambiaríamos por esa tierra pequeña y la Independencia que nos quitaron, y cuando el 21 de diciembre de 1918, entregamos nuestras armas a los serbios para que se enseñoreen, escuchando como disparaban tiros con ellas por sobre nuestras montañas y barrancos, juramos que el día que flamee nuevamente nuestra Bandera, acudiremos por miles, para verla".

En 1929 Krsto decide dejar la Argentina e ir a Rusia o a algún país europeo para estar más cerca. No podía conseguir pasaporte, Rusia apoyaba a Serbia.

Mientras tanto trabajaba para pedir apoyo a la causa, a los emigrantes que habitaban las dos Américas, pero por las distancias, y comunicaciones  de la época era tarea ardua e imposible.

Desde Bélgica, un grupo de emigrantes montenegrinos, entre los que estaba el Brigadier Marko Vučeraković, comenzaron a trabajar para hallar una solución y que Krsto Popović volviera.

El gobierno de Bélgica le extiende a su favor la documentación, pasaporte, pasaje, y el 18 de octubre de 1929 llega al Reino de Bélgica. Vivió dentro de sus fronteras en calidad de exiliado hasta 1931… (sigue)

-Novak Adžić-

Traducción: Catalina Milovich

1 comentario:

Александар dijo...

En el presente texto no mencionan que el nieto del rey Nicolas Petrovic Njegos (la hija de Nicolas I Petrovic se caso con el principe Pedro I Karadjordjevic) , Aleksandar Karadjordjevic asumio como Rey del Reino Yugoslavo y que el pueblo montenegrino sufrago y eligio a la dinastia Karadjordjevic como la dinastia oficial real del nuevo reino.
Luego por problemas entre ambas familias el rey Nicolas fue desterrado de Yugoslavia.
No fue el pueblo serbio el que le quito la libertad a los montenegrinos, sino la disputa de dos monarcas que mas encima eran familiares.
Los serbios son hermanos con los montenegrinos, y mejor dicho los serbios son tan montenegrinos como los montenegrinos son serbios nos hemos cuidado las espaldas durante siglos. Somos el mismo pueblo y debemos estar unidos como hermanos.
Saludos